Julio del 2001: Travesía de los Pirineos

Saludos a todo el mundo.
Aquí me teneis a punto de soltar un ladrillazo sobre la travesía pirenaica que cabo de terminar hace unos días. La verdad es que estaba un tanto perezoso para escribir pero, viendo que hay gente que pretende hacer este mismo recorrido en fechas próximas, me he puesto al asunto.
Empezar diciendo que salimos mi amigo Jorge que es de Barcelona y yo que soy del País Vasco el pasado día 13 de Julio desde Irún en Gupúzcoa y que se puede decir que terminamos el día 23 en el Turó de l'Home (o si no, el día anteior en la playa de Sant Pol) en vez de en el cabo Creus.
El caso es que como dígo, nuestra primera etapa se inició en Irún y se propuso seguir el valle del Bidasoa (con un pequeño desvío a Lesaka que es un pueblo estupendo) hasta Irurita, ya en el Baztán. Desde este último pueblo sale la carretera que asciende hasta el Puerto de Artesiaga (unos 15 kms de subida y 900 de desnivel), con rampas fuertes al comienzo y al final del puerto; con asfalto destestable a partir del kilómetro 7 de subida (hasta entonces es muy bueno), lo que lo hace poco agradable de subir. Afortunadamente, tras un km de bajada el asfalto se torna excelente otra vez y la bajada es rápida y fluida hacia Eugi y Zubiri. A partir de ahí se toma ya rumbo hacia el este y se sigue el camino de Santiago en sentido cotrario al habitual... en nuestro caso haremos parada cerca de Espinal (a unos 8 kms de Roncesvalles) tras 110 kilómetros.
El segundo día será un tanto laxo ya que a poco de comenzar el recorrido iremos hasta Roncesvalles a visitar la colegiata; más tarde desandaremos lo andado y pasaremos al valle de Aezkoa, el del río Irati, donde nos bañaremos... ya por la tarde remontaremos el collado que pasa al valle del Salazar por Abaurregaina y llegaremos al delicioso pueblo de Ochagavía; nuevo baño y rumbo al puerto de Lazar donde el tiempo, que había empeorado a lo largo del día, se fastidia del todo puesto que empieza a llover. Pasaremos por Uztarroz, que está de fiestas, para acabar en la foz del río Mintxate tras 78 Kms.
El día 15 comenzará con el alivio de ver que el tiempo ha mejorado durante la noche y tras un café en la cercana Isaba, pasamos al valle de Ansó por el encantador valle de Belabarze y el collado de Zuriza, a cuya subida tomaremos provisión abundante de fresas en la cuneta... La bajada a Ansó es rápida y la mar de agradable por medio del estrecho y boscoso valle; pasaremos por el pueblo de Ansó (grande y muy bien coservado) continuando valle abajo hasta conectar con la carretera que comunica con el valle de Hecho por un puertecillo que se hace más pesado de lo esperado. Llegados a Hecho nos dirigimos directamente al vecino pueblo de Siresa con un fuerte viento de cara (en efecto, el viento era del NO, que nos ayudará al bajar los valles pero que opondrá resistencia a las subidas: fantástico) a ver esa maravilla del románico que es la iglesia de San Pedro... asombrado estoy yo además de que, dada mi tendencia a pillarlo todo en restauración, cerrado por descanso semanal o fuera de horario, la iglesia esté abierta y visitable.
A partir de aquí se abren dos posibilidades a la hora de continuar el camino: bien seguir lo más cerca posible a la divisoria por los puertos de Aisa y Borau, bien descender hasta el valle del río Aragón en Puente la Reina de Jaca y seguir por carretera poco accidentada. Es esta última la que tomamos. Así, pasaremos por Jaca, Sabiñánigo y llegaremos a dormir a Biescas tras 131 kms.
El cuarto día será variado en cuanto a actividades ya que comenzará con un desayuno a base de churros y la subida al puerto del Cotefablo, que se sube relajadamente (yo lo recordaba más duro). La bajada es espectacular (si no me equivoco es por esta vertiente por la que ha subido a veces la Vuelta a España) y paisajísticamente arrolladora... llegaremos a Torla y desde allí ascenderemos el valle hasta la entrada al P. N. de Ordesa con intención de llegar hasta el centro del valle en bici: lástima, las bicis no están admitidas por lo que las candamos y seguimos andando, no por la carretera sino por el llamado camino de Turieto Bajo. Tras un picnic al lado de lo que un día fue el abarrotado parking del valle (hoy de nuevo, un lugar tranquilo después de la extrema degradación de hace unos años), y tras el reencuentro con las bicis, comenzamos el descenso del valle del Ara (último río salvaje de los Pirineos: no tiene ni una sola presa) hasta Ainsa. En esta ocasión también dejamos de lado una opción "accidentada" de recorrido puesto que en Sarvisé ignoramos la carretera de Fanlo y seguimos aguas abajo por un valle que yo siempre he encontrado delicioso y tranquilo. Tras el descenso, después de haber visto el espectacular casco antiguo de Ainsa, con gran pena porque, pese a lo que es habitual, el Monte Perdido- Brecha de Roland, etc. no se dejan ver, terminaremos el día al lado del pantano de Mediano tras 88 kms.
En este día 17 empezará para mí el recorrido de lugares mucho menos conocidos y con ello el placer de hacer pequeños descubirimientos cada día. El primer descubrimiento será que subir el collado de Foradada de Toscar dista mucho de ser el falso llano que creíamos teniendo largas y pronunciadas pendientes. Llegados a Campo tenemos de nuevo dos opciones: una accidentada y otra suave; en esta ocasión sin embargo elegimos la más tortuosa y por ello, en vez de conectar directamente desde Campo con el Valle del Isábena y poco después con el Noguera Ribagorzana, preferimos adentrarnos en el valle de Benasque y en Casejón de Sos comenzar la subida al Coll de Fadas. Creo que elegimos bien: la sucesión de panorámicas al fondo del valle y a los macizos del Turbón, Cotiella, Posets, etc. es espectacular. No hay que olvidar que estamos en los más alto de la cadena y que el valle de Benasque es un profundo aunque ancho tajo. Tras el Coll de Fadas la carretera mantiene altura durante kilómetros por unas altiplanicies hermosísimas... luego vendrá la bajada al valle del Noguera Ribagorzana y la llegada a Pont de Suert. A la hora de acostarnos cerca del Pont de Suert el cuentakilómetros marcará 94.
El día 18 nos levantaremos temprano:
pretendemos pasar este día el Coll de Cantó que
está a unos 80 kms de donde hemos
pasado
la noche. Saldremos de Pont de Suert y por una encantadora carretera
(en realidad el Eje Pirenaico) y tras pasar los puertos de Viu
y el de Perves (ambos de algo más de 1300 ms.) caeremos
al valle del río Flamicell hasta Senterada. Una vez más,
duda en cuanto al recorrido y, otra vez, tomamos la opción
más accidentada pero que promete mejor paisaje y más
tranquilidad: se trata de llegar directamente a Gerri de la Sal
pasando por Montcortés (en algunos mapas no aparece esta
carretera). El acierto fué de nuevo pleno -a pesar de la
carretera mediocre- especialmente ante la visión del lago
de Montcortés, uno de los pocos del prepirineo. Una vez
en el fondo del valle del Noguera Pallaresa, llegada a Sort por
una carretera demasiado ruidosa y, una vez tomado un almuerzo
ligero y bañados en el río, comenzamos a subir el
Coll Cantó a eso de las 2 de la tarde. No, no estamos del
todo locos... no hace calor y, a pesar de la hora, la subida se
hace bien y sin casi sudar... imagino que en un día normal
de verano las cosas tienen que ser muy diferentes puesto que la
carretera va sabiamente por la solana (útil para las nieves
del invierno) y no hay casi sombra. Tras 20 kms de puerto llegamos
a los 1730 mts de altura del puerto. La bajada no es tan cómoda
como deseábamos puesto que tiene numerosos repechos cuesta
arriba... tras unos 27 kms por la vertiente del río Segre
llegamos al cruce con la carretera que nos lleva a la Seu d'Urgell
y después de unos cuantos kms. más, pasaremos la
noche cerca de esta ciudad con el marcador a 130 kms.
Al día siguiente el despertar es incómodo puesto que llueve en el valle... mirar las montañas sin embargo y uno se da cuenta de que un pequeño milagro ha ocurrido: ha nevado en las cumbres cercanas. Un espectáculo inesperado en el mes de julio. El caso es que saldremos tarde esperando a que el día mejore definitivamente y en esta ocasión seguiremos aguas arriba al río Segre hasta entrar en el anchísimo valle de la Cerdaña para de allí, una vez llegados al pueblo de Alp, comenzar a subir hacia la estación de esquí de Massella y de ella hasta la de La Molina, para terminar la subida en el collado de la Creueta de unos 1900 mts. La bajada será rapidísima hasta cerca de Castellar de n'Hug desde donde nos desviaremos hacia una carretera que nos llevará hacia Gombren... antes de este último pueblo y cerca del desvío al santuario de Montgrony dormiremos en una cabaña al borde de la carretera (88 kms este día). Tras la sequdad de los valles del Noguera Pallaresa y del Segre, en estas vertientes sur del Cadí volvemos a ver humbrosos y extensos bosques: esto no será más que el comienzo de la espectacularidad de los bosques del norte de Cataluña.
El día 20 será suave... comenzarmos bajando hasta Ripoll para continuar por Sant Joan de les Abadesses (parada en ambos lugares... reseña especial para Sant Joan de les Abadesses) y terminar coronando el collado de Capsacosta... en realidad collado es, pero sin pendiente en el lado por donde llegamos nosotros: en la vertiente opuesta sin embargo el desnivel es considerable. En ambas sin embargo la espesura forestal el asombrosa... Tras pasar por Olot nos dirigiremos a visitar algunos de los volcanes de esta sorprndente comarca eruptiva: primero Santa Margarida, luego el Croscat... aparte de la curiosidad geológica, la variedad botánica es asombrosa. Tras pasar por Santa Pau, regresamos a Olot con intención de comenzar desde allí nuestro recorrido hacia el sur. Dormiremos cerca del pueblo de Bas tras 98 kilómetros recorridos.
Durante la primera parte del antepenúltimo día de recorrido se tratará de seguir el valle del río Brugent hasta Anglés donde nos desviaremos hacia uno de esos frondosos valles de Les Guilleries por Osor hasta Sant Hilari de Sacalm siguiendo una carretera muy bien trazada que nos coloca casi sin querer (es un decir, por supuesto) a gran altura. Desde Sant Hilari, de nuevo la bajada, en esta ocasión a la sombra del Montseny, macizo al que ascenderemos el último día. Hoy sin embargo se trata de llegar lo más abajo posible, pasando por el amurallado pueblo de Hostalric, Sant Celoni y finalmente atravesar las montañas que nos separan del mar para llegar hasta Sant Pol. En la playa de este último pueblo será donde durmamos después de un merecido baño de mar y ducha postirior.
El día 22 será corto y sin particular incidencia ya que se tratará de seguir la carretera nacional II hasta Barcelona: el hecho de que sea domingo, lo temprano de la hora y que sea llano el recorrido hacen que los 50 kms de ese día se hagan rápidamente y sin dificultad. Una vez llegados a Barcelona, ducha, y a comer al bouffet libre de ensaladas y pasta de un conocido establecimiento de la ciudad: es increíble el hambre que se puede llegar a acumular tras varios días de alforjeo.

Lo que reservaremos para este último día de travesía será el subir al Turó de l'Home en el Montseny. Bien es cierto que no es parte de la travesía propiamente dicha -además habíamos dejado las alforjas en Barcelona y llegado hasta cerca de Sant Celoni en tren- creo que constituye un broche de oro para un recorrido pirenaico y, sea como sea, es una subida preciosa. La vegetación es fantástica y variadísima ya que se sale desde el encinar y alcornocal de la parte baja, al que se añaden castaños a media altura para, a poco que se cambia de vertiente, aparecer un espeso hayedo. Serán unos 26 km de subida con especial dureza en los cuatro últimos más o menos... Llegada a la cumbre (desde la que se ve además el famoso abetal del Montseny) a pie, pues la carretera no llega hasta la propia cima y prometerse que la próxima subida la haremos en invierno cuando la atmósfera es del todo transparente. A pesar de la mediocre visibilidad adivinamos al norte la sierra del Cadí, el puerto de la Creueta que habíamos subido unos días antes... Regreso a San Celoni (64 kms desde la mañana) por un recorrido en parte diferente al de la subida y, tren a Barcelona.
Bueno, me parece que me he alargado demasiado... corto ya esperando que le sea a alguien de utilidad este itinerario.
Hasta otro rato.
Iñigo