La noticia más antigua que se tiene de la celebración de un concurso de barrenadores en Ortuella data de 1893 y la más reciente, confirmada oralmente por personas mayores del lugar, que aún la recuerdan, es de 1917. Los lugares en los que se realizaban eran la "Plaza del Ayuntamiento" y la de "Los Cerdos", situada a un costado de la iglesia parroquial de San Félix de Cantalicio. Los concursos de barrenadores estaban sujetos a unas reglas cuyo incumplimiento por parte de alguno de los participantes, suponía su automática descalificación y la pérdida de la apuesta corrida. Generalmente, la competición tenía una duración de media hora y consistía en ver cuál de los barrenadores enfrentados conseguía hacer más cantidad de agujeros de una profundidad predeterminada en el citado tiempo sobre unas piedras calizas de idénticas dimensiones y extraídas de la misma roca, con objeto de que tuviesen similares características de dureza. Los barrenadores, dotados de una excelente forma física y un buen juego de muñeca, se encontraban asistidos durante la competición, por un equipo de ayudantes que entre golpe y golpe, introducían agua o grasa en el agujero para enfriar la barrena y facilitar la perforación de la piedra.

Con el declive de la actividad minera, a partir de la segunda década del presente siglo, los concursos de barrenadores fueron perdiendo trascendencia hasta desaparecer de los programas festivos locales y convertirse en una imagen totalmente desconocida en la vida cotidiana de nuestros pueblos. Muchos años han transcurrido desde que en 1917 se celebrara el acto que aparece en la fotografía. En ella se recoge un evento usual por aquellos tiempos como eran los campeonatos de barrenadores. Ejemplo claro y directo de la realidad de nuestros pueblos en aquella época, creados y desarrollados entorno a las minas y a la extracción de mineral de hierro. Pueblo que al igual que en otros lugares de nuestro país supo convertir el duro trabajo diario, parte fundamental de su esencia, en retos y competiciones muy próximas al deporte y que han llegado a constituir parte fundamental de nuestra cultura.



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