| Incondicional
de las largas y aburridas horas de entrenamiento técnico.
A pesar de que los resultados de tan arduo aprendizaje son más virtuales que reales (pocos partidos transcendentes consigue ganar), su nivel de ilusión es irrefrenable. La más pura visión del optimismo y la alegria. También hay veces que se derrumba y envia a su hermano gemelo a jugar en su lugar. A destacar sus "katas" de perfecto squash en parado, entre tanto y tanto, trás haber fallado un golpe. |