El orden de los ácaros perteneciente a la clase de los arácnidos está formado por una gran cantidad de especies entre las cuales solamente un pequeño número son perjudiciales para los frutales.
Son muy prolíferos y tienen bastantes generaciones al año ya que en condiciones favorables de clima, humedad y temperatura, pueden realizar todo el ciclo de desarrollo en unos 15 ó 30 días nada más. Esto da una idea de la peligrosidad que reviste la presencia de una pequeña colonia de ácaros, ya que en pocos días pueden multiplicarse de forma que lleguen a invadir una plantación y producir en ella graves daños.