La aportación más importante de la Cultura Vasca a la Historia del Arte Universal es la Escultura Vasca contemporánea.
El fotógrafo se enfrenta a la escultura con la necesidad de reducir a dos las tres dimensiones de la obra. Para suplir la dimensión perdida tiene dos útiles: la luz y la sombra es el primero, la conversión del soporte en aire es el segundo.