Escultura Vasca
La aportación más importante de la Cultura Vasca a la Historia del Arte Universal es la Escultura Vasca contemporánea.

El fotógrafo se enfrenta a la escultura con la necesidad de reducir a dos las tres dimensiones de la obra. Para suplir la dimensión perdida tiene dos útiles: la luz y la sombra es el primero, la conversión del soporte en aire es el segundo.


Jorge Oteiza. 1986

Eduardo Chillida. 2002
Peine del viento Topos Música de las esferas Expo. en San Sebastián Agamenonentzako estela Elogio del horizonte

Agustín Ibarrola. 1988

Néstor Basteretxea. 1989

Vicente Larrea. 1994

Remigio Mendiburu. 1990