La osteopatía es una terapia globalizante que se asienta en los principios siguientes:
La vida se manifiesta como movimiento. Esta evidencia se percibe en el cuerpo humano en el Movimiento Respiratorio Primario que hace que toda la anatomía se mueva al ritmo de sus oscilaciones.
La estructura gobierna la función. Cada función corporal se apoya en los elementos anatómicos que le son propios. Se les denomina estructura. Así, por ejemplo, la función respiratoria dependerá de los músculos inspiratorios y expiratorios y son ellos como estructura respiratoria los que condicionan la función de respirar.
El cuerpo humano se caracteriza por su homeostasis que es su capacidad para auto-equilibrar sus constantes, por su capacidad para auto-repararse. La osteopatía da el impulso necesario a ese proceso de autocuración.
Algunos de los campos usuales de aplicación de la Osteopatía son : los dolores de cabeza, los trastornos de nariz, garganta, oídos, los problemas viscerales, glandulares, endocrinos, digestivos, articulares, nerviosos... |