COMENTARIOS DE LECTORES


1

"Antología de relatos de retrete" está lleno de estupendo sentido del humor.

(LUIS MARÍA ANSON: Director del diario "La Razón" y miembro de la Real Academia Española [de la Lengua])




2

Su obra tiene humor inteligente y es capaz de sacarle provecho al tema con ingenio. Le felicito.

(Tf.Hb.: editor)




3

Estoy leyendo tu libro y me está gustando muchísimo. Yo no suelo leer, para qué te voy a mentir. Lo que has escrito en tu libro es lo más parecido a la realidad que he leído nunca y que me han contado.

Enhorabuena y que tengas mucho éxito.

(Tp.Hs.: mujer)




4

Me ha gustado mucho el cuento "Hombre encerrado". Pero hay un cuento que me ha dado mucho repelús: "Y lo que Dios une, no lo separe el hombre", que es muy duro.

(A.J.: presentadora de televisión)




5

Hola Ernesto: Sólo decirte que me ha encantado tu libro. Me ha hecho reír, en ciertos momentos estremecerme de asco, y, sobre todo, pensar.

Me imagino que estarás hasta el "culo" de halagos, pero qué le vamos a hacer. No sé si se te habrá pasado por la cabeza escribir un segundo libro, pero aquí te espera un lector cuando lo publiques.

(K.N.H.: charcutero e informático)




6

Me he leído casi de un tirón (nunca en el WC) esta ópera prima y me ha parecido un acierto que, a buen seguro, pronto va a encontrar imitadores.

Me ha gustado todo, aunque destacaría los siguientes relatos:

-El final de "Muerta la madre viva".

-El diálogo de besugos de "Un beso no es sólo un beso".

-"Adónde van las palabras que no decimos".

-"Una mujer corriendo desnuda por la calle".

Y, sobre todo, me han gustado los jugosos comentarios de los compiladores: geniales.

(H.B.F.V.: directivo de empresa)




7

Después de leer el "Decálogo del perfecto cagador" me senté en el retrete. No me salía porque soy bastante estreñida. Entonces me acordé del séptimo precepto del decálogo: "Haz fuerza (...), empuja amorosamente tus excrementos a través del recto y llévalos firmemente hasta el final. Así lograrás que confíen en ti, condición indispensable para que tú logres confiar en ti mismo". Pensé que lograr hacerlo a gusto es para mí un asunto de autosuperación personal.

M.E.: masajista.




8

(...) Tengo la impresión como que tu humor es cáustico, hondo y tan negro como la propia mierda. El cuento "Hombre encerrado" me ha dejado con mal cuerpo: ese hombre tratando todo el tiempo de salir, y le es imposible. Y me he visto también muy retratada en la mujer de "Un beso no es sólo un beso": en su pedir imposible.

(Una mujer desconocida lo comenta al autor ante el público en la presentación del libro en Getxo, 13-junio-2000)

RESPUESTA DEL AUTOR: Hay relatos de mi libro que pueden dejar mal cuerpo porque ponen el dedo en la llaga en algunos modos de sufrir del ser humano. Entonces puede haber identificaciones de los lectores ahí. (...) Por eso decía yo antes que puede mover a la diversión: al tocar en ciertas llagas y dolores, se da una reacción de protegernos tomándolo a risa. Es un libro para leer y para después excretar lo que uno ha leído, asumirlo y digerirlo. En este sentido es un libro ambicioso. Ahora bien, yo no lo he escrito para hacer daño a nadie: te lo aseguro.




9

(...) En el libro de Ernesto Maruri también se puede apreciar una búsqueda de originalidad. (...) Maruri nos acerca y nos invita con valentía a perder la vergüenza y presenta la realidad en algunos casos con extremada crudeza. (...) Es original en la construcción de frases, en la búsqueda de la palabra exacta (...). Intenta trascender la forma para profundizar en el fondo. (...)

Es una obra de un humor poco común. Ordinario en cuanto a su fondo y extraordinario en cuanto a la forma. Un humor trabajado, casi una obsesión en las variaciones sobre el mismo tema, que aporta un pensamiento brillante cuando se separa de lo soez. Incluso puede significar una presentación ingeniosa de situaciones absurdas. Quiere sorprender el autor desde todos los puntos de vista. (...)

Quizá trata Ernesto Maruri de llamar nuestra atención hacia pequeños detalles de nuestra vida, como un simple beso, para descubrirnos cuánto se puede ver encerrado dentro de ellos.

"Antología de relatos de retrete" es un libro polémico que gustará mucho a quienes su sentido del humor les permita adentrarse en la libertad moral, y que probablemente sea denostado por otras personas (...). Este es el riesgo que ha tomado Ernesto Maruri, y hay que felicitar su valentía por ello. Esta es su obra para quien quiera acercarse o alejarse de ella.

(JAVIER OLIVAR: ingeniero y escritor)




10

Desde tiempos antiguos ha existido una literatura marginal, provocadora, satírica o de denuncia. A esa modalidad pertenece esta inclasificable "Antología de relatos de retrete". (...) Sentido lúdico e irreverente del libro, que se abre con "desagradecimientos" y con un prólogo que invita a tirar de una cadena reproducida en imagen fotográfica.

El título sugiere un contenido escatológico y, en efecto, no faltan motivos excrementicios y fisiologismo vulgar, y abundan las voces malsonantes. (...) Aunque lo escatológico parezca lo más llamativo, es lo de menos. Lo notable está en el divertido fondo culturalista que sostiene un feísmo muy poco dado al testimonio de lo desagradable. Más bien se busca el juego intelectual, la parodia artística o la broma literaria.

Estas metas persigue el conjunto de variadas piezas "retretescas" compuesto por pequeños relatos, diálogos, notas aforísticas, experimentos letristas, comentarios a los textos, multiplicidad de desenlaces de un solo asunto... A veces se obtiene un resultado excelente: por ejemplo, en una inteligente semblanza de Kafka, en una humorada a propósito de Merlín o en alguna "trastrocación" (... manipulación de textos con propósitos distintos a los originales).

Los relatos -o lo que sean- recopilados tal vez no merezcan otra consideración que la de hábiles ejercicios de dedos, pero poseen destreza e ingenio y pueden anunciar escritos de mayor y feliz empeño.

(SANTOS SANZ VILLANUEVA: crítico literario. Esto es un extracto de su reseña aparecida en "El Cultural" del diario "El Mundo", 5 de julio del 2000)




11

(...) Algunos relatos ya he leído, y encuentro una doble lectura en la palabra "retrete": por un lado, en el retrete se realiza un acto muy íntimo y muy solitario; y, por otro lado, el sentido de lugar recóndito y apartado. Me parece que en los relatos en que hay un contenido más serio y más profundo, se hace una especie de reflexión sobre la soledad del ser humano y la incomunicación, en el sentido de que está en un lugar solitario, apartado y solo. Y creo que ése es un acto que sólo lo tiene que hacer uno solo. Y que al final, en todo momento, aunque tengas el apoyo de todas las personas que te quieren o que te puedan ayudar, la situación la resuelves tú mismo y estás solo ante la adversidad y ante todos los acontecimientos que se produzcan en tu vida.

Y otra interpretación que encuentro es que ese acto que se produce en el retrete es algo doloroso, y representa todo eso que llevamos dentro y que queremos sacar a la luz y que muchas veces no sabemos o no podemos. (...) Lo que físicamente sale de dentro [lo que evacuamos en el retrete] es una metáfora porque representa nuestro interior, que es algo muy duro de reconocer, de sentir y, sobre todo, de sacar a la realidad o a la luz.

No sé si eso es lo que tú quieres decir, pero como ya he leído algo tuyo, y con lo que he oído hoy, creo que eso es lo que has querido comunicar en tu libro.

(MARTA GOITIA: profesora de literatura en un instituto de enseñanza secundaria. Hace este comentario ante el público en la presentación del libro en Getxo, 13 de junio del 2000)

RESPUESTA DEL AUTOR: Me parecen muy atinados tus comentarios. Yo voy en el enfoque que estás diciendo. Mi libro es una metáfora, y todo lo escatológico que contiene es una metáfora. (...) Sentados en el retrete, aunque uno pueda recibir ánimos de otro para lograr excretar, al final estamos solos, lo tenemos que hacer solos. Esto es una metáfora de la vida. (...) Al final, hay un reducto en todo ser humano de soledad. (...)

También, comer y descomer es una metáfora de lo que nos sucede en la vida: Tenemos experiencias, y mejor que tragarlas es primero masticarlas y luego deglutirlas, asimilarlas, cuestionarlas, criticarlas, quedarte dentro con lo que te sirve para crecer, y expulsar lo que ya no te sirve. Y eso es la vida, como el acto de evacuación en la taza. (...)




12

[Carta de una lectora enviada a editorial Calima junto a un ejemplar del libro "Antología de relatos de retrete".]

4 de octubre de 2000

Estimado Sr. Maruri:

He tenido paciencia para leer hasta la última página de su libro, en la confianza de que en algún momento, encontraría el tema escatológico que anunciaba éste. Guardaba un buen recuerdo, de otro que conseguí en la navidad pasada.

Me reí cantidad, igualmente con amigos y familiares, a los que regalé dicho libro.

Éste ejemplar, nada tiene que ver con el libro que le comento. En ningún momento, aquel atravesó "la barrera del sonido", digamos, el buen gusto.

Cuando llega a mis manos lecturas que no me van, rompo el libro y a olvidarlo en la basura.

Pero fíjese, que con este ejemplar, voy a hacer otra cosa, esto es, devolvérselo [a la editorial] con estas líneas de protesta.

Protesto, porque me apena haber perdido un tiempo precioso, leyendo su libro grosero y totalmente ausente de gracia e ingenio, en fin, no he leído en mi vida nada más grosero y soez.

Que no Sr. Maruri, esto no es escribir, esto es tomar el pelo, al confiado que se equivocó.

Y insisto, el tema escatológico es simpático, relajante, ríe todo el mundo con él.

Las groserías en cambio, caen generalmente mal, en casi todos los ambientes.

Un saludo

N.M.T. (*)

P.D. Jackelín, sus padres y hermanos, ¿han leído este bodrio? [La lectora desconocida toma estos nombres de la dedicatoria del libro.]

(*)La lectora da su nombre completo y dirección en la carta.