Empiezo haciendo mías
las palabras de Carlos Skovgaard: "esta es una escuelita
donde los que no saben enseñan a los que saben menos
";
es ciertamente mi caso como improvisado "profe".
GEDCOM es un formato de archivo de datos. Fue desarrollado
por el Departamento de Historia Familiar de The Church of
Jesus Christ of Latter-day Saints, comunmente llamada "de
los mormones", para proveer un formato flexible y uniforme
para el intercambio de datos genealógicos computerizados.
Es un acrónimo de GEnealogical Data COMmunication
(comunicación de datos genealógicos), por
lo que supongo que se lo traduciría como COMDG o
algo así, pero la forma universalmente usada es la
original.
El propósito del GEDCOM es "propiciar el compartir
información genealógica y el desarrollo de
una amplia gama de productos de software operativos entre
sí para asistir a genealogistas, historiadores y
otros investigadores" (fuente: http://www.gendex.com/gedcom55/55gcint.htm#S1,
The GEDCOM Standard Release 5.5).
Hasta acá, todo muy lindo. Pero GEDCOM fue desarrollado
en realidad para una finalidad muy específica de
sus creadores: la Iglesia. Una de sus creencias es la posibilidad
de bautizar antepasados difuntos que no lo fueron en vida,
para poder así reunirse con ellos en la eternidad.
De ahí el interés en identificar a sus antepasados.
Aclaro que no soy mormón y que me pasé un
largo rato en el website de la Iglesia (http://www.mormon.org/learn/).
Entiendo que la información que maneja la Iglesia
es relativamente sencilla; nombres y apellidos, fechas y
lugares de nacimiento, matrimonio y defunción (de
nuevo, si me equivoco ruego me corrijan). Sin embargo, los
genealogistas manejan información mucho más
compleja: datos de censos, partidas y documentos variadísimos,
membresías en órdenes religiosas y militares,
divorcios, confirmaciones, bar mitzvahs, emigraciones, testamentos,
por mencionar solamente algunas. Lógicamente, los
fabricantes de programas de computación para genealogía
los han ido haciendo cada vez más complejos y ricos
en posibilidades, con el fin de satisfacer una demanda de
usuarios cada vez más sofisticados.
Hay docenas de programas genealógicos diferentes,
empezando por Personal Ancestry File (PAF), de la misma
Iglesia. Naturalmente, entre los usuarios de distintos programas
hay un gran interés en intercambiar información.
Simplemente porque estaba disponible, GEDCOM se transformó
en el formato standard de transferencia, adoptado por los
diferentes fabricantes de software genealógico.
¿Qué pasa cuando un formato desarrollado
para una finalidad (la de la Iglesia) es utilizado para
manejar datos mucho más complejos? Hay que hacer
interpretaciones y concesiones. Ahí empieza el barullo;
lo que el programador de un software define para la exportación
de la información de su programa al GEDCOM no es
necesariamente lo que el programador de otra marca de software
definió para el suyo
al contrario, sería
un milagro que coincidieran. Y esto lleva necesariamente
a la corrupción de los datos.
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