Euskal Abizenak  
 

 
Números anteriores: Revista semestral de Heráldica, Genealogía y Nobiliaria
IRUÑEA-PAMPELUNE-PAMPLONA - N° 1 - Invierno 2002
  Secciones
Portada
Heráldica
Etimología
Genealogía
Nobiliaria
Padrones
Archivos
Hemeroteca
Libros
CD-ROMs
Software
Webs
Foro
Linajes
 
  Envía tus comentarios y sugerencias a:

e-abizenak@ euskalnet.net  
 
 

  euskara français

NOBILIARIA

Nobiliaire - Nobiliaria - Noble -Adelig
Introducción a la Nobiliaria
Por Mikel Balentzegi
NOBILIARIA: CIENCIA AUXILIAR DE LA HISTORIA

La Historia, como disciplina, se vale de una serie de ciencias auxiliares como son la Paleografía (que descifra las escrituras antiguas), la Diplomática (que estudia las cartas, diplomas, títulos y otros escritos jurídicos), la Epigrafía (que estudia las inscripciones sobre piedra, metal o madera), la Sigilografía (que trata lo relativo a los sellos con que se firmaban los documentos), la Vexilología (que analiza las banderas y estandartes), la Genealogía (que investiga el origen y filiación de las familias), la Heráldica (que interpreta los escudos de armas) y el derecho Nobiliario (que regula el ejercicio de la Nobleza).

Completando a las anteriores, y con igual importancia en lo que respecta al estudio de los apellidos, se encuentra la llamada ciencia nobiliaria, o Nobiliaria sin más. Podríamos definirla como la ciencia que estudia la Nobleza y establece los mecanismos para su adquisición, transmisión, suspensión y pérdida.

Pero para completar esta definición deberíamos definir la Nobleza, diferenciar sus distintos tipos, estudiar cómo se adquiere, transmite y pierde, y analizar los juicios o pruebas que nos dan certeza de su presencia en unos determinados individuos.

NOBLEZA: DEFINICIÓN, ORIGEN Y CLASES

Nobleza entendemos por un lado la calidad o condición de noble; y por otro lado el conjunto de nobles considerados como una clase social privilegiada que, bien por derecho hereditario o bien por concesión de un soberano, gozan de particulares prerrogativas.

La palabra Noble procede del latín «nobilis», término intermedio entre «notabile» (notable) y «noscibile» (conocido) y que describía a una persona magnánima y de sentimientos elevados. Esta primera acepción es la originaria, y se corresponde con la llamada Nobleza Moral. De esta acepción deriva una segunda, posterior, que podríamos denominar Nobleza Civil o Política, y que se corresponde con un estatus social privilegiado.

En un primer momento ese estatus se alcanzaba de manera individual (Nobleza Personal), como reconocimiento de un grupo a la experiencia, la sabiduría, y la bondad de las costumbres de uno de sus miembros, entre las que se incluyen tanto los hechos de guerra como los de paz. Se trataba de los jefes o caudillos de los clanes familiares, los cabezas de familia, también llamados parientes mayores o cabos de armería. Con el tiempo estas jefaturas devienen hereditarias, surgiendo así la Nobleza de Sangre o Transmisible.

Volver arriba
ADQUISICIÓN Y TRANSMISIÓN DE LA NOBLEZA

Son, por tanto, dos los procedimientos principales por medio de los cuales se alcanza la Nobleza: los méritos personales (Nobleza de Privilegio) y la herencia (Nobleza de Sangre).

Entre los méritos personales podemos señalar el sacerdocio (los sacerdotes estaban exentos de pechas), el desempeño de cargos u oficios honrosos (mayordomos, camareros y reposteros del rey, consejeros, oidores, alcaldes,...), el ejercicio de las armas (sólo los mandos, de capitán para arriba), las letras y el saber (doctores, maestros y juristas), la obtención de títulos (duque, marqués, conde, vizconde, barón y señor), el matrimonio (mujer casada con noble), y otros...

En lo que respecta a la Nobleza de Sangre ésta es únicamente transmisible en el caso de hijos legítimos, hijos legitimados e hijos naturales (cuando son procreados antes del matrimonio). Quedarían al margen de la Nobleza los hijos adoptivos (aun cuando puedan llevar el apellido paterno) y naturalmente los hijos ilegítimos (adulterinos, incestuosos, sacrílegos y mánceres) salvo reconocimiento expreso de su filiación.

Para saber si la Nobleza es transmisible hay que conocer los términos en que se concedió. Es decir, si fue a título personal, o también para sus descendientes. Hay que tener también en cuenta que un noble titulado transmite su nobleza y título a su directo sucesor, pero además transmite nobleza no titulada al resto de sus descendientes.

 
SUSPENSIÓN Y PÉRDIDA DE LA NOBLEZA

Es de común aceptación que el ejercicio de oficios viles, bajos y mecánicos suspende, o en su caso impide, el acceso a la Nobleza. Pero esto no es así. La mayor parte de los vascos disfrutaba de la Nobleza o Hidalguía Universal y sin embargo trabajaban en el campo, la mar, o en oficios como herrero o carpintero. Y de hecho no se puede renunciar a la nobleza, ya que ésta es innata. Como mucho podría renunciarse a los derechos o privilegios que conlleva.

Pero existen, eso si, tres formas de perder la Nobleza: la extinción del linaje (en el caso de la Nobleza de Sangre), la revocación del soberano (en la Nobleza de Privilegio) y los delitos graves de infamia, lesa majestad, traición y herejía.

Volver arriba
    Los derechos intelectuales de los artículos son propiedad de sus autores
Copyright© 2001-2002 Lizardi Multimedia