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Es bien sabido que la toponimia guarda una estrecha relación
con el origen de muchos apellidos.
Generalmente el estudioso de la toponimia se interesa por
el nombre de un lugar atendiendo principalmente a su contenido
lingüístico, apoyándose necesariamente
en la ubicación concreta de cada topónimo,
que en muchos casos permite obtener una explicación
exacta del nombre (Huarte 'entre aguas' designa desde hace
más de mil años a una localidad situada en
un meandro y entre dos ríos). Dicho de otra manera,
en los estudios de toponimia se analizan lingüísticamente
unos nombres fijados al terreno, en muchos casos desde muy
antiguo, y que han podido sufrir transformaciones que deberán
ser explicadas por medio de fenómenos lingüísticos
producidos en el lugar donde se ubica.
Sin embargo, el topónimo aplicado muchas veces a
casas y núcleos de población pasó a
dar nombre también a sus habitantes que, generalizando,
adoptaron como apellido el topónimo. A partir de
este momento, en el que topónimo y apellido coinciden
en la forma, ambas realidades tomarán caminos diferentes.
El topónimo seguirá donde nació, modificándose
en la medida que cambie la lengua de ese lugar. El apellido,
en cambio, se desligará del lugar de origen y pasará
a depender de los avatares de la familia a la que pertenece:
grafías particulares, emigración a tierras
más o menos lejanas... Son estos avatares los que
interesan a la genealogía: el movimiento del apellido,
sus cambios...
A pesar de todo esto, apellido de origen geográfico
y topónimo están unidos. Este tipo de apellidos
se remonta a un topónimo y lugar concreto. Quizá
hoy diverjan formalmente y será necesaria la colaboración
de un toponimista que dé cuenta de los cambios acaecidos,
pues es muy probable que el topónimo haya sufrido
una serie de cambios que el apellido no ha padecido, y viceversa.
Así alguien apellidado Aranaz podrá suponer
cierta relación con la localidad navarra de Etxarri-Aranatz,
pero quizá no se le ocurra relacionarlo con Arantza
nombre oficial actual de la localidad que durante siglos
ha sido llamada Aranaz, y seguramente lugar de donde surge
el apellido. Otras veces, cuando sólo exista un único
lugar con este nombre (Ollacarizqueta), será fácil
establecerse relaciones precisas, pero en otros casos esta
será muy vaga. Un apellido como Iriarte puede proceder
de cualquier casa homónima de las que existen en
casi todas las localidades del país.
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TOPONIMIA EN LA RED
Seguidamente daremos tres direcciones en las que el genealogista
podrá recibir información toponímica
fidedigna y en las que podrá encontrar pistas y ayudas
en sus investigaciones.
Toponimia Oficial de Navarra: http://toponimianavarra.tracasa.es/
Aquí se presenta toda la toponimia oficial de Navarra
preparada por el Gobierno de Navarra. Este material está
disponible también en 60 tomos contenidos en la colección
Navarra. Toponimia y Cartografía. Faltan los nombres
de las casas ubicados en cascos urbanos, pero sí
aparecen los nombres de edificaciones fuera del casco urbano.
Da opción, por medio de Ver Sitna, de ver el topónimo
ubicado sobre diferentes soportes: fotografía aérea,
cartografía temática (tipo de vegetación,
catastral...), cartografía topográfica.
Etimologías de las localidades de Navarra:
http://www.rutasnavarra.com/
El contenido del libro de Mikel Belasko Diccionario etimológico
de los nombres de los pueblos, villas y ciudades de Navarra,
en el que se dan entrada a las principales teorías
sobre las etimologías de las localidades de Navarra.
En concreto se encuentra en el glosario:
http://www.rutasnavarra.com/asp/asp_glos/glosario.asp
Comunidad Autónoma Vasca: http://www.euskadi.net/euskara/indice_c.htm
Toponimia de la Comunidad Autónoma Vasca elaborada
por el Gobierno Vasco. Unos cien mil topónimos recogidos
en esta base de datos.
Para el País Vasco francés no se dispone
de una herramienta semejante. Aún no se ha hecho
en esta parte del país un trabajo de recogida como
el que se ha hecho en la parte española, a pesar
de ser urgente por la inminente desaparición de toponimia
vasca y gascona. El genealogista deberá contentarse
con dos obras de Jean-Baptiste Orpustan: Toponymie Basque,
1990; y Les noms de maisons médiévales
en Labourd, Basse-Navarre et Soule, 2000, Ed. Izpegi.
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