Proyecto calefacción mediante madera
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Estufa a pleno rendimiento
    Con lo que está subiendo de precio el petróleo, el gas y toda forma de energía (y lo que subirá, ya que será el bien más demandado del siglo XXI), me planteé aprovechar la madera como materia prima para calentar la casa de mis padres, un chalet en una colina.
    Dado que teníamos una caldera de gasoleo que ya no funcionaba muy bien (y que actualmente es más caro calentar la casa con gasoil que con gas), me decidí a aprovecharla para circular el agua y controlar la presión, con lo que sólo tenía que desviar con unos manguitos el agua para que pasara por un circuito alterno.
    Así que pensé en aprovechar el calor emitido por una estufa de leña de estas que venden en Leroy Merlin y otros sitios, que están preparadas para ir sin instalación (excepto la chimenea) de unas 20.000 Kcal/hora.
    Esta estufa estaría en la parte de atrás de la casa, en un almacén, evitando humos y suciedades a la casa (aunque es muy limpia por su puerta hermética), y que era donde estaba la caldera de gasoil.

Primera solución: El colector de calor ascendente
    La primera solución para calentar el agua fué aprovechar un serpentín de una vieja caldera de gas, que se puede conseguir en talleres de fontanería o chatarrerías. Finalmente no sería la solución más efectiva, como podréis comprobar.
Estufa con colector
    Para esto fabriqué, con ayuda de Chema, un colector que recogiera el calor ascendente para concentrarlo en el intercambiador de un calentador de gas estropeado.
    Este colector tenía que recoger la mayor parte del calor (sobresaliendo un poco por fuera) terminando en una boca de 30 x 20 cms. aproximadamente, y teniendo en cuenta que había que dejar sitio a la chimenea, la parte de delante sería prácticamente vertical, como se ve en la fotografía superior.
    Desarrollé el material necesario para el mismo con la ayuda de un programa de calderería (aunque no revistía gran dificultad), para posteriormente marcar las piezas sobre chapas de 1 mm. de espesor que se cortaron a medida con la rotaflex. Posteriormente puse fibra de vidrio en el interior de las piezas antes de unirlas, sujeta por una malla metálica y unos tornillos, para aislarlas del calor y que no se quemara la pintura ni fuera peligroso.
    Posteriormente soldamos las piezas dándoles unos puntos, retirando la malla donde estorbaba o pegaba. 
Hay que tener cuidado al soldarlas, ya que el material es muy fino, por lo que hay que ir poco a poco para que no se descuelgue.
    Seguidamente procedimos a hacer el agujero de la chimenea aproximándolo y empezando por un diámetro menor para luego ajustarlo lo necesario, con lo que el resultado sólo dejaba de 1 a 5 mm. de olgura con la chimenea.
    Finalmente, para apoyarla sobre la estufa pusimos un par de varillas atravesadas en su base y soldadas con unos puntos.
    Si funcionaba bien me evitaría muchos problemas, ya que no estaba en contacto directo con las llamas. Pero una vez encendido el fuego vimos que era muy eficiente (la temperatura del aire en el interior era de cerca de 150ºC, y la emitida por la parte superior bajaba a los 40ºC), sin embargo no era suficiente para calentar toda la casa, pues la mayor parte del calor se perdía por la chimenea junto con los humos, así que me planteé una solución añadida.
   

Segunda opción: Añadiendo un serpentín sobre el fuego
Serpentín

  
    Con un serpentín de cobre colocado dentro de la estufa se consigue aprovechar mejor el calor del fuego, y además es de elaboración rápida y sencilla, sin embargo hay que tener en cuenta una serie de factores:
    - No debe enfriar demasiado los gases evacuados por la chimenea, ya que si no tendríamos problemas enseguida con atascos en la evacuación de humos debido al hollín, alquitranes y cenizas generados en la combustión de la madera, y que al enfriarse en el tubo de la chimenea se pegaría a las paredes como hace el agua al condensarse sobre el espejo del baño, por lo que se puede poner uno pequeño y se puede añadir otro si los humos a plena combustión siguen calentando la chimenea a más de 200ºC.
    - Debe ser de un tubo de la sección suficiente para que el agua corra por él sin dificultad y no suponga una carga excesiva para el motor circulador de agua (que en nuestro caso estará en la caldera de gasóleo).
    - El agua del circuito no debe superar nunca los 70ºC, ya que correríamos el riesgo de que el agua en el serpentín superara los 100ºC, generando burbujas de aire debido a la ebullición, y aumentando la presión del circuito poco a poco. Para evitar esto lo recomendable es que la salida del circuito del agua caliente que sale de la estufa de leña pase por la caldera primero y después vaya a los radiadores, ya que éstas suelen llevar un sistema automático para eliminar el aire generado.
    - Nunca debe pararse el motor recirculador de agua, por lo que recomiendo conectarlo directamente a red (ya que la caldera lo apaga de forma automática cuando alcanza una determinada temperatura el agua), y además poner un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI) para que nos de tiempo a apagar el fuego en caso de que la luz se vaya durante más de 5-10 minutos (la SAI debe aguantar del motor al menos 20 minutos), ya que si no el tubo de cobre reventaría (no reviste mayor peligro, ya que el agua cae sobre el fuego, hasta perder presión).
    También he visto en caseríos que tenían serpentines de acero inoxidable, por lo que el problema de que reviente creo que es 0, siempre que haya una válvula de seguridad por donde evacuar el vapor, pero es más dificultoso de soldar (para los que no somos muy manitas con la pinza de soldar) e igual de caro el material.
    - No encender la caldera si no vamos a estar en casa, por la misma razón que la anterior.
    - La presión recomendada, al igual que el resto de sistemas de calefacción de características similares, es de 1,5 a 2 Kgs./cm2.

    El serpentín lo construí añadiendo una plancha de 1 mm. de cobre debajo, soldada a los tubos en toda la zona de contacto, para transmitir mejor el calor y evitar deformaciones; además es de fácil limpieza de esta forma.

Las llamas incidiendo en el serpentín

En estas imágenes se puede ver el detalle de los dos agujeros practicados al lateral de la estufa para meter los tubos y conectarlos por el exterior.
Serpentín al fuego

    Con estos dos serpentines (el superior que precalienta el agua con el calor emitido por la estufa) y el interior (que aprovecha un 50% de la energía de las llamas) la temperatura del agua de los radiadores sube desde los 10º a los 55º en dos horas, permitiéndonos tener la casa calentita en invierno de forma barata, limpia y respetuosa con el medio ambiente (la zona es de explotación forestal intensiva).
    Ha funcionado durante casi todo el invierno pasado sin ningún problema. La única pega que tiene es el trabajo que requiere, para adaptarla y para mantener el fuego encendido; cada hora hay que atenderlo, pero el ahorro en el mes más frío es de unos 150 euros, y en todo el invierno de unos 400 euros.
Vieja caldera de gasoleo

Detalle conexiones

Unión a caldera con manguitos
    Si has llegado hasta aquí, enhorabuena lector. Si ves alguna incorrección o quieres hacer una consulta puedes hacerlo en esta dirección: losadaz (arroba) euskalnet (pto) net.

Reconocimientos:
Chema por la ayuda prestada
Mi madre por su apoyo y paciencia
Mis hermanos por echar leña cuando tienen frío y no utilizar las estufas eléctricas


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Actualizado el 2-06-07