Con un serpentín de cobre
colocado dentro de la estufa se consigue aprovechar mejor el calor del
fuego, y además es de elaboración
rápida y
sencilla, sin embargo hay que tener en cuenta una serie de factores:
- No debe enfriar demasiado los gases
evacuados por
la chimenea, ya que si no tendríamos problemas enseguida con
atascos en la evacuación de humos debido al
hollín,
alquitranes y cenizas generados en la combustión de la
madera, y
que al enfriarse en el tubo de la chimenea se pegaría a las
paredes como hace el agua al condensarse sobre el espejo del
baño, por lo que se puede poner uno pequeño y se
puede
añadir otro si los humos a plena combustión
siguen
calentando la chimenea a más de 200ºC.
- Debe ser de un tubo de la
sección
suficiente para que el agua corra por él sin dificultad y no
suponga una carga excesiva para el motor circulador de agua (que en
nuestro caso estará en la caldera de gasóleo).
- El agua del circuito no debe superar
nunca los
70ºC, ya que correríamos el riesgo de que el agua
en el
serpentín superara los 100ºC, generando burbujas de
aire
debido a la ebullición, y aumentando la presión
del
circuito poco a poco. Para evitar esto lo recomendable es que la salida
del circuito del agua caliente que sale de la estufa de leña
pase por la caldera primero y después vaya a los radiadores,
ya
que éstas suelen llevar un sistema automático
para
eliminar el aire generado.
- Nunca debe pararse el motor
recirculador de agua,
por lo que recomiendo conectarlo directamente a red (ya que la caldera
lo apaga de forma automática cuando alcanza una determinada
temperatura el agua), y además poner un sistema de
alimentación ininterrumpida (SAI) para que nos de tiempo a
apagar el fuego en caso de que la luz se vaya durante más de
5-10 minutos (la SAI debe aguantar del motor al menos 20 minutos), ya
que si no el tubo de cobre reventaría (no reviste mayor
peligro,
ya que el agua cae sobre el fuego, hasta perder
presión).
También he visto en
caseríos que
tenían serpentines de acero inoxidable, por lo que el
problema
de que reviente creo que es 0, siempre que haya una válvula
de
seguridad por donde evacuar el vapor, pero es más
dificultoso de
soldar (para los que no somos muy manitas con la pinza de soldar) e
igual de caro el material.
- No encender la caldera si no vamos a
estar en casa, por la misma razón que la anterior.
- La presión recomendada, al
igual que el
resto de sistemas de calefacción de
características
similares, es de 1,5 a 2 Kgs./cm2.
El serpentín lo
construí
añadiendo una plancha de 1 mm. de cobre debajo, soldada a
los
tubos en toda la zona de contacto, para transmitir mejor el calor y
evitar deformaciones; además es de fácil limpieza
de esta
forma.
En estas imágenes se puede ver el detalle de
los dos
agujeros practicados al lateral de la estufa para meter los tubos y
conectarlos por el exterior.
Con estos dos
serpentines (el superior que precalienta el agua con el calor emitido
por la estufa) y el interior (que aprovecha un 50% de la
energía
de las llamas) la temperatura del agua de los radiadores sube desde los
10º a los 55º en dos horas, permitiéndonos
tener la
casa calentita en invierno de forma barata, limpia y respetuosa con el
medio ambiente (la zona es de explotación forestal
intensiva).
Ha funcionado durante casi todo el
invierno pasado
sin ningún problema. La única pega que tiene es
el
trabajo que requiere, para adaptarla y para mantener el fuego
encendido; cada hora hay que atenderlo, pero el ahorro en el mes
más frío es de unos 150 euros, y en todo el
invierno de
unos 400 euros.