Cueva de Santimamiñe

 

La cueva de Santimamiñe se encuentra situada al pié del monte Ereñozar y a 150 m. sobre el nivel del mar. Próxima a ella se alza la ermita de San Mamés, que da nombre a la cueva. Fue descubierta en 1916, de forma casual, por unos niños vecinos del lugar cuando jugaban, Su valor e importancia aumentaron cuando los estudios que se realizaron descubrieron que había un yacimiento prehistórico localizado a la entrada así como pinturas y grabados.

Santimamiñe es un yacimiento muy completo y único en Bizkaia. De gran valor es la serie de niveles arqueológicos, que comprenden la mayor parte de la vida prehistórica en Bizkaia, ya que permite conocer el orden cronológico de la cultura de los primitivos habitantes.

Las pinturas que posee, se sitúan en la época Magdaleniense con mas de 13000 años. Son trazos en línea o contorno y realizadas sólo en tinta negra. Por desgracia, hoy en día se encuentran cerraras al público (solo las pinturas) debido al deterioro en el que se encuentran.

 

Horarios de las cuevas: De lunes a viernes; 10.00, 11.15, 12.30, 16.30 y 18.00 h

Cerrado fines de semana y festivos

Como ir a las cuevas: La cueva se encuentra cerca de Gernika; desde allí, se debe coger la carretera BI-638. Un poco antes de llegar a la localidad de Kortezubi, se encuentra una carretera a mano derecha que llega directamente al lugar.

Bosque Pintado

 

Escondido en un rincón de Oma, en el rincón que forma la amplia depresión de la ría de Gernika con las costas cantábricas, está el bosque pintado de Oma.

Al principio es un pinar de tantos. Su espeso ramaje da techumbre a este monte por lo demás anónimo. Un sendero se tira pendiente abajo y al poco trecho, pintados sobre los troncos, unos labios y, a continuación, un rombo amarillo. Parecen la señal de bienvenida, pues algo mas adelante, se amansa la pendiente abriéndose la pinada en una suerte de claro. A la derecha. Aparece el milagro de un arco iris, que salta de tronco en tronco. Mas allá ojos, ondas y lunares unen los árboles con sus manchas de color.

Este bosque ha despertado las más profundas controversias. Vilipendiado por quienes lo consideran una agresión al entorno o, peor aún, la insolente boutade de un artista mediocre. Ensalzado por quienes ven en esta obra un paso adelante, capaz de cerrar el circulo que inauguró hace miles de años el hombre rupestre, cuando pintó las cercanas cuevas de Santimamiñe. No hay duda de que la obra maestra de Agustín Ibarrola se sitúa en el extremo de la creación artística y se convierte en un dialogo particular entre un artista y la naturaleza.

 
Como ir al Bosque Pintado: El bosque pintado se encuentra a unos tres kilómetros de la Cueva de Santimamiñe. Nada mas terminar la carretera que se dirige a ésta, encontrará a mano derecha un camino bastante empinado que acabará a los pies del bosque. Consejo: Al inicio del camino hay un cartel que pone que el bosque está a 30 minutos de camino andando; por propia experiencia, deciros que no hay menos de 45 minutos a paso normal.
 

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