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La
historia del Club Deportivo Loiolatarra está íntimamente
ligada a la tradición deportiva que desde siempre ha tenido el
barrio. Sin una cultura deportiva como la que ha existido y existe en
Loiola sería imposible explicar la supervivencia de esta Sociedad
durante 75 años. Buena prueba del espíritu deportivo
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loiolatarra es que tres hijos del barrio han formado parte del primer equipo de Gipuzkoa y han defendido con orgullo una camiseta querida como pocas: la blanquiazul de la Real Sociedad. El primer loiolatarra que vistió la camiseta realista fue Ignacio Echarri. Fichó por la Real Sociedad en la temporada 1953-54 y ese mismo año fue cedido al Eibar. La temporada siguiente, la Real lo recuperó y ya no dejó de pertenecer a la primera plantilla hasta su retirada en la temporada 63-64. Entre medio, tuvo que vivir un amargo trago: el descenso a Segunda División en la campaña 61-62, cuando la Real contaba en sus filas con algunos jugadores extranjeros. Tras su último año en la Real, Ignacio Echarri fichó por el Lérida, de la Tercera División. Consiguió ascender a Segunda con el equipo catalán, del que llegó a ser capitán, al tiempo que era presidente de la Asociación de jugadores. |