El
Románico surge en los siglos XI y XII, en pleno esplendor de
la vida monástica, y toma su nombre porque es una derivación
del antiguo arte romano, y porque se da en las zonas donde se hablaban
lenguas romances.
Numerosas
son las iglesias, ermitas y monasterios que se levantan en esta zona;
se puede disfrutar de estas joyas en numerosos pueblos como Aguilar
de Campoo, Olleros,Mave, Perazancas de Ojeda, Cervera de Pisuerga, San
Salvador de Cantamuda, Villanueva de la Torre (muy cerca de Casa Labrador).,
Barrio Santa María, Vallespinoso de Aguilar, Cillamayor...
Se
produce en estas tierras la mayor concentración de monumentos
y restos románicos. Verdaderas joyas del románico para
aquellos que les gusta apreciar la arquitectura.