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Mansilla
de las Mulas (León)
En Mansilla
vi dos cruceros. A la entrada había uno blanco, no me fijé
en él. No me gustó. Más parecía un monumento
funerario.
Me decidí por el que hay a la salida del pueblo junto a unos restos
de su muralla y al puente por el que cruzamos el río Esla para
dirigirnos a León. Estando pintando se acercó a charlar
un rato conmigo la Presidenta de la Asociación de Amigos del Camino
de Santiago de Mansilla con la que pasé un buen rato. Enseguida
notó que iba lesionado pues vio como tenía una pierna sobre
una botella llena de agua y así apoyar el cuerpo sobre la pierna
buena. Me aconsejó que me acercase al albergue pues el hospitalero
hace imposición de manos con muy buenos resultados. Así
lo hice y el hospitalero, un alemán muy atento, hizo lo que pudo.
La verdad es que no se me solucionaron mis problemas de pies, pero tengo
que decir que pasé un buen rato con él y unos peregrinos
que también recibieron sus atenciones.
A la vuelta de unos meses me envió un número de la revista
que publica la asociación en la que me habían dedicado dos
páginas. Lamentablemente, en un percance en mi estudio, se perdió
la revista y sus señas, así que desde aquí le doy
las gracias.
Pintada el 4 de Noviembre
de 2003
Tamaño: 18 x 22 cm
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