El camino está flanqueado por eucaliptos y pinos. Llenos de maleza
y estrangulados por enredaderas y matorral. Entristece. En un momento,
en uno de los bosques con pinos de tamaño mayor de lo habitual,
se veían caídos. Una lástima... Seguro que crecen
sobre terreno rocoso y no tienen base adecuada para su tamaño.
Paré a pintar el bosque, apenas me pude instalar y comenzó
a llover (ver
acuarela). La etapa fue a menos. En cuanto salí al asfalto
de la carretera ya no lo dejé hasta llegar a Goikolexea. Tengo
una sensación rara, te hacen dar mil vueltas. Una zona tan interesante
y está cerrada a los peregrinos haciéndonos caminar por
el peligroso arcén por carretera de bastante tráfico.
Goikolexea
es un hermoso barrio de Larrabetzu. Llegué al mediodía
y en el bar-estanco me atendió Elisa Bilbao Olano, una señora
estupenda que me preparó unos huevos con jamón
para a continuación ponerme a pintar la iglesia juradera de San
Emeterio y San Celedonio.
San
Emeterio y San Celedonio. 26 de abril de 2006 -
31 x 38 cm Crucero
de Goikolexea. Marzo de 2005 - 32 x 38 cm