El tráfico de drogas es uno de los caballos de batalla del Ayuntamiento de Barakaldo. Hace seis meses, se creó la Unidad de Protección al Menor de la Policía local. Está centrada en acabar con el reparto de estupefacientes al menudeo. El objetivo: evitar el consumo de estas sustancias entre los adolescentes. A raíz de su puesta en marcha, el Consistorio se ha percatado de la dimensión del problema. «Este tipo de 'camellos' se están desplazando de Bilbao a pueblos de la periferia y Barakaldo es el principal perjudicado», advirtió ayer el edil de Seguridad Ciudadana, el socialista Juan José López Colás.
Con el paso de los años, la presión policial se está acrecentando sobre los vendedores de droga. Hasta ahora, la mayoría actuaba en la capital vizcaína. Pero su ámbito de actuación ha cambiado. Para dar esquinazo a los agentes policiales de Bilbao, eligen lugares bien comunicados, muy poblados y cercanos a Bilbao. «En base a estas pautas, Barakaldo es el municipio con mejores condiciones e infraestructuras. Hay metro, tren y autobús», recordó el concejal. Erandio, Portugalete, Sestao, Santurtzi, Getxo, Leioa o la cuenca minera también se están viendo afectados por esta tendencia, según informaron fuentes policiales.
En la segunda urbe vizcaína, el principal foco se encuentra en el parque de Los Hermanos. Se trata de un lugar céntrico y concurrido, en el que en los últimos seis meses la guardia urbana se ha incautado de 65 pequeñas dosis de drogas. La mayoría era hachís, si bien también se ha decomisado cocaína o heroína. Unos agentes de paisano se encargan de la labor de vigilancia para erradicar esta práctica habitual. Después del cacheo, el siguiente paso de los policías consiste en tomar declaración a los implicados. Pronto quedan en libertad, ya que suelen estar en posesión de cantidades mínimas y no se les imputan delitos importantes. «Normalmente suelen llevar su dosis y la de cuatro amigos a los que van a vender el resto de la droga», explicó López Colás.
BILBOKO UDALTZAINGOA
POLICIA MUNICIPAL DE BILBAO