Al comienzo de cada turno, a las seis y siete de la mañana, a las dos de la tarde y a las diez de la noche, se celebra el 'briefing' o "pase de lista", que hizo célebre la serie televisiva 'Canción Triste de Hill Street' sobre el día a día de una comisaría neoyorquina en la que el sargento Esterhaus despedía a sus hombres con la famosa advertencia: "¡Tengan cuidado ahí fuera!".
En la versión bilbaína, un agente primero o cabo (antigua denominación que aún se emplea) termina la charla informal deseando a sus compañeros: "¡Buenas tardes y buen servicio!". EL CORREO ha visitado esta semana la comisaría central de Bilbao y ha asistido a uno de estos pases de lista.
Entran en el 'briefing' los agentes, dos de ellos mujeres. Jóvenes atléticos de peinados modernos y con tatuajes se mezclan con las canas. "Conviene juntar al veterano con un policía joven, con otra disposición y muchas ganas", opina el 'comisario'. La reunión dura unos diez minutos. "Lo importante es informar a los agentes de lo que hay en Bilbao y de lo que se pueden encontrar para que estén prevenidos", explica Pedro, cabo en funciones que suele dirigir los pases de lista de su grupo. Pedro se incorporó al cuerpo hace ocho años, después de trabajar como vigilante de accesos en el Ayuntamiento.
Los policías van llegando al encuentro diario para recibir instrucciones después de ponerse el uniforme en los vestuarios. Mientras esperan, algunos comprueban en su casillero si tienen notificaciones para asistir a juicios o revisan las fotografías de delincuentes peligrosos colgadas en el tablón de anuncios. "Si están identificados y aún no se les ha detenido, nos interesa que los patrulleros les conozcan de cara, suele ser efectivo", advierte el jefe de la comisaría.
Sentados en pupitres o de pie, los agentes escuchan atentos las indicaciones, y a veces intervienen. Los más veteranos se quejan de que los 'briefing' han ido perdiendo contenido por las prisas. "Antes, algunos policías que se interesaban por las actualizaciones legislativas nos ponían al día al resto, se leía el listado de reclamados y de coches robados", cuenta con nostalgia un policía experimentado.
El cabo que encabeza la reunión, que previamente ha consultado con el jefe de servicio, hace recuento, empareja a los agentes y les asigna un vehículo oficial y un área, o bien la zona que han de patrullar a pie. "Hay parejas estables, que funcionan muy bien juntos, y otros que cambian", matiza el oficial. Entre los 65 agentes destinados en U.B.P. Central , hay un matrimonio que forma patrulla desde hace años. "Otras parejas de policías -hay varias- prefieren trabajar en comisarías distintas y con los horarios cambiados, por los niños", explica. También ha habido un 'solitario', que quería patrullar solo. Debajo del uniforme de agente de la autoridad subyacen vidas como las demás.
"De 81 van Beñat y Eneko, 9264 Mendi con Iñaki, Emilio con Maider...", enumera.
"No es conveniente que vayan siempre al mismo sitio, se 'queman'", explica el oficial, en referencia a que cada día cambian de zona. "Desde que patrullamos Rekalde a pie, los comerciantes están encantados, al ciudadano le da seguridad ver un uniforme".
Tirones y robos al descuido
La comisaría central -la principal de Bilbao, junto con las de Otxarkoaga, Ayuntamiento, Cantera y Casco Viejo, además de la oficina de Atención Ciudadana de Colón de Larreategi- cubre los distritos 6 (la zona centro, Indautxu y Abando), 7 (Irala y Rekalde) y 8 (Basurto, Zorroza, Olabeaga y Altamira), donde viven un total de 132.000 personas. "Desde Juan de Garay hasta el puente de Cruces, en el límite con Barakaldo, y por abajo hasta la ría", resume de forma gráfica el comisario.
"Garellano, una comisaría muy grande, aglutina una mezcla de lo que ocurre en las demás, ésa es su peculiaridad: hay muchos expedientes, pero también robos, hurtos, agresiones, violaciones, tráfico de drogas, violencia de género, manifestaciones..", describe el cabo Pedro al final de su turno. Además de denunciar infracciones de tráfico y detener a ladrones, los policías municipales dedican parte de la jornada a "trabajo de oficina, redactar informes...".
-"Las ambulancias Bizkaia están en huelga, así que puede haber sabotajes, vuelco de contenedores, impedir la salida de ambulancias..., pasaros por allí por si acaso", indica el responsable a una pareja.
-"Ayer estuvimos y la Ertzaintza tenía un punto fijo", apunta un agente.
El cabo repasa las incidencias. En Barinaga 10 hay un cuatriciclo abandonado; en la plaza Rekalde está prevista una "concentración radical" a las siete y media de la tarde. "Comprobáis que no ocupan la carretera y, si hace falta regular (el tráfico), pegáis un toque para que se acerque alguien", les indica.
"La calle cambia mucho, un día es tranquilo y al siguiente hay mucho trabajo sin ninguna razón aparente", señala el jefe de la comisaría de Garellano. En los últimos meses, Bilbao ha visto crecer de forma alarmante, casi un 30%, la delincuencia, sobre todo "los robos en vehículos, hurtos y robos con violencia e intimidación". Las estadísticas también marcan el día a día de los uniformados.
Antes de dar por terminado el 'briefing', el cabo recuerda: "el pasado fin de semana ha habido muchos tirones de bolsos y robos al descuido en Bilbao. Los 'Iker' (unidades de paisano especializadas en detectar a estos delincuentes) dicen que lo habían dejado de hacer, pero que están volviendo". La noticia fue recogida por la prensa. "Nos nutrimos de la información que nos dan los vecinos y de lo que vemos en la calle . En plena Semana Santa, "la Terminal de autobuses se llenará de coches -aventura el cabo-, pero estarán los de la unidad de Tráfico, así que no vamos a duplicar el trabajo. Hemos acabado. ¡Buenas tardes y buen servicio!"