ABRIL 16
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Una vez más, la reciente sentencia del Tribunal Supremo nos hace poner en duda la imparcialidad de algunos tribunales de justicia al aplicar la Ley, más concretamente me refiero a la actuación del Tribunal Supremo al revocar la sentencia absolutoria emitida por la Audiencia de la Coruña en relación con el Capitán Mangouras en su actuación al mando del buque Prestige, emitiendo una sentencia al servicio de los intereses económicos, absolviendo de toda culpa a un funcionario del estado e incriminando al Capitán Mangouras, por su actuación más que profesional, lamentablemente esto hace que a su vez se criminalice a todos los Capitanes de la Marina Mercante en el ejercicio de su profesión.
Espero que la sentencia del Tribunal Supremo sea apelada ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y definitivamente este tribunal contemple una sentencia absolutoria, anulando el dictamen del Tribunal Supremo.
Como profesionales de la mar que somos, tenemos que tener muy claro que las personas que desarrollan funciones relativas a la navegación, seguridad marítima, salvamento marítimo, lucha contra la contaminación del medio marino y sobre todo la Dirección General de la Marina Mercante, como organismo máximo en relación con la mar, tienen que ser personas que reúnan unos requisitos de formación náutica y experiencia profesional del medio marino y no funcionarios públicos, en los que su formación académica y conocimiento profesional no hayan contemplado materias relacionadas con la navegación marítima, no disponiendo conocimiento ni experiencia alguna de este medio.
Estoy convencido, que en siniestros graves como el del Urquiola, Cason, Prestige y otros muchos, si se hubiesen gestionado por personas con capacidad de tomar decisiones inmediatas, conocimientos específicos, dominio de las tecnologías náuticas, capacidad de comunicación, coordinación de recursos, en definitiva capacidad de respuesta, el resultado de los mismos hubiese sido completamente distinto, analizando los mismos con solo un poco de rigor profesional, observaríamos la mencionada falta de profesionalidad náutica de los gestores principales, siendo en realidad la causa principal que ha originado las mencionadas catástrofes.
Pero también es cierto que a pesar del desamparo que podemos observar ante estos hechos, no debemos desanimarnos, sino que todo lo contrario, tenemos que animar a nuestros jóvenes a prepararse y formarse para esta profesión tan necesaria para el transporte marítimo en este mundo global, donde prácticamente la supervivencia de la industria depende del coraje de Capitanes y gente de mar, que realizan esas rutas marítimas, no exentas de peligro, transportando en todo tipo de buques, (Portacontenedores, Tanques, Graneleros y Grandes Hoteles Flotantes), las materias primas, productos semielaborados y terminados, así como el ocio, vitales para el desarrollo de la industria en este mundo globalizado.
Quiero aprovechar estas líneas para hacer un pequeño comentario sobre el acontecimiento acaecido en esta sede de la Asociación Vizcaína de Capitanes de la Marina Mercante el pasado día 12 de marzo.
Como todos los años, por estas fechas, se llevó a cabo la Asamblea General Anual de la Asociación Vizcaína de Capitanes de la Marina Mercante, que como bien conocéis, no pude asistir a la misma por motivos ajenos a mi voluntad.
Al no poder expresarme en dicha Asamblea, quiero manifestar brevemente mi agradecimiento a las personas que voluntariamente se han incorporado a la Junta Directiva, agradecimiento que hago extensible a todos los participantes de la Asamblea General, por la confianza inmerecida que habéis manifestado al nombrarme Presidente de la misma.
Aunque la Junta anterior con su Presidente a la cabeza, nos ha dejado el listón muy alto; Es mi intención, con la ayuda, conocimientos y saber hacer de todos los componentes de esta Junta, hacer que esta Asociación Vizcaína de Capitanes, sea referencia y punto de apoyo para todos los Asociados y Profesionales de la mar, Capitanes, tanto en activo en la mar como en empresas terrestres, así como de todos aquellos que disfrutan de una merecida jubilación, punto de apoyo en lo profesional y también un centro lúdico y hogar reconfortante en lo personal.
Muchas gracias a todos por vuestra confianza.
El Presidente
Capitán Frco. Javier Zarragoikoetxea


En su política y como sana costumbre, la AVCCMM ha renovado parte de su Junta y en este caso incluía al Presidente.
Desde este Editorial quiero dar las gracias a todos los lectores que, durante estos cuatro años y medio, han soportado mi falta de habilidad como editorialista, a todos los que han formado parte de las distintas Juntas y mi total respaldo al nuevo Presidente, así como a las nuevas incorporaciones al órgano rector de la Asociación. Eskerrik asko gustioi.
Capitán Manu Martinez Barturen

  

 

 

 

 

 


 













 

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