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Rincón de la tertulia
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VELADAS CON FELIPE EL PAYASO

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Tania, Julia, Maite, Nona, Cris, María
... ellas están trabajando en

"Mujeres al rojo vivo"

MUJERES AL ROJO VIVO

Mujeres al rojo vivo. Mujeres que se miran a sí mismas: mirarte, verte, quererte, odiarte, quererte. "Mujeres..." de Edurne, lo oyes y asombra ese hablarse como uno a sí mismo, gustándote, no gustándote, hablando de los deseos, de ésos. ¡bueno, no sé...! tan felizmente, tan libremente, tan fácilmente. No es fácil hablar de tus cosas. No es fácil poder oir de tus cosas como si las dijeses tú. Porque en realidad tú también has pensado así, has sentido así, te has encontrado así tantas veces, te has perdido así tantas veces. La vida, tu vida, las cosas que nos pasan, contarlo, escucharlo, comentarlo, destriparlo y reírte y dolerte y gritarlo y beberlo hasta apurarlo todo, hasta la última gota. ¡Así soy yo!. ¡Yo también! ¡Hasta la última gota! Muriendo cada día y cada día levantándote : "¡Aquí estoy otra vez!". No es fácil y es asombroso que Edurne escribiera para decirlo en el escenario y tú lo oigas: esa música de las palabras, el ritmo con que se dicen los secretos, la palabra, sí, ésa, la que no querías decir: ¡gorda!... tal vez: ¡¡Amor!!...la palabra, su grito, su dulzura... el sabor de las palabras en tu boca, en tu oído, latiendo... palabras que arden; palabras calientes, y frías, como la temperatura de tus emociones cuando acaricias el rostro de tu amante, cuando te abrigas del frío de la traición, cuando te defiendes de tu cobardía, cuando te felicitas por tu osadía al romper con lo que te obliga a lo que no quieres. Cuando decides quererte, a pesar de... eso, cuando piensas ¡"Soy una mierda!", cuando a pesar de todo decides mirarte al espejo y sonreírte, y guiñarte el ojo, sonreirte y a la calle otra vez ¡otra vez!
Edurne ha muerto joven, hace pocos años, pero nadie muere, Edurne nos lo dice una y otra vez con sus "Mujeres...", que en tantos lugares a la vez claman su texto, (un colega de Bogotá, Colombia, me ha escrito diciendo que están montando-clamando "mujeres..."), porque estas cosas no se declaman, se claman, se mastican, se besan, se escupen, se arañan, se lloran, se ríen; esas cosas que nos hablan de eso que apetece hablar, compartir, desvelar, aunque no es fácil de decir, y Edurne lo hace fácil al decirlo como lo dice, a través de tres actrices, tres mujeres bellas, hermosas por todo lo que les gusta y por lo que no les gusta de sí mismas. Con "Mujeres..." de Edurne empezamos a gustarnos un poquito más todos; a gustarnos con nuestra soledad tal vez, con nuestra desconfianza a lo mejor, nuestro pánico seguramente, con nuestra edad, que nos habla del tiempo que nos lleva vivir, con las arrugas, los michelines, con la mirada retadora, hechizante, cautivadora; hermosas mujeres por esa sonrisa humana que hace las paces con una misma, contigo mismo ¡de una maldita vez!. Sonrisas de mujer, mujeres al rojo vivo las quería Edurne. ¿En carne viva, tal vez? Ellas. Y ellos, amándonos, a pesar del abandono, la separación o la suerte. A pesar del destino de cada uno. Viajeros viajando al corazón de nuestros anhelos más secretos, sí, secretos del corazón, mujeres al rojo vivo.