| Rincón de la tertulia | |
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Veladas anteriores &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&& VELADAS CON FELIPE EL PAYASO *O*
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&& MI NOVIA AMAPOLA Amapola Osoro Ondoro era mi novia. Yo tuve novia enseguida. Los payasos necesitamos regular nuestra situación con una novia en toda regla a quien dedicamos todo nuestro trabajo de payasos con todo nuestro amor. Mi novia la compré. Creo que puedo decirlo así. No suena muy romántico, pero creo sinceramente que en este caso yo me compré una novia. Tanto es así que el nombre de Amapola se lo puse yo. Luego os explicaré por qué lo escribo con A mayúscula: Amapola. En la escuela si ofrecías dinero, yo pagué 150 pelas, apadrinabass a un niño o a una niña del tercer mundo y le ponías un nombre, para que le puedieran llamar sus padres y amigos. Luego más tarde te enviaban de las misiones una foto. A pesar de mis años no he abandonado la escuela. Por lo menos mi cabeza allá sigue y algo más también. En realidad siempre me siento en la escuela. Debe ser mi oficio de payaso. Vereís, siempre tengo la sensación de estar examinándome, ¿a vosotros no os pasa? En uno de mis tantos exámenes he tenido que superar la prueba de LA COMISIÓN. Esto es mejor que lo escriba con mayúsculas. LA COMISION establece si tu espectáculo merece ser recomendado o no. Cuando superas la prueba LA COMISIÓN establece que seas incluído en EL CATALOGO. Pero, ahí no acaba la cosa. Una vez que llegas hasta EL CATALOGO, lo que te llena de orgullo, o sea te sientes orgulloso de ti mismo y de tu trabajo, pues bien, una vez que estás en EL CATALOGO de LA COMISION ésta puntúa tu trabajo indicando al posible comprador de espectáculos, en general los funcionarios de los Ayuntamientos, si tu espectáculo tiene interés, mucho interés, o poquito interés, ... y así también lo hace con tu vestuario, las luces, la dirección, la calidad actoral... de manera que aún estando en el catálogo al comprador se le quitan las ganas de programarte si tus notas no son buenas. Además están puntuadas en los dos idiomas de la Comunidad, por lo queno hay escapatoria en cuanto a su comprensión. Sin embargo conmigo ha sucedido algo EXTRAORDINARIO. Esto también va en mayúsculas. No, ya sé lo que estaís pensado: que he recibido muy buenas notas ¿a que sí? Pues no. Tranquilos no os precipiteís. No he recibido tampoco malas. Sencillamente no he recibido nada. Aparezco en EL CATALOGO, pero los espacios reservados para las notas están en blanco. ¿No os parece extraordinario?. Ni siquiera hay una valoración global del tipo que gusta a LA COMISION: Están empezando pero hay que apoyarles... Lo han hecho muy bien sin defraudar las espectativas... no se esperaba menos de ellos... se nota bastante su inexperiencia... no están mal y además tienen un precio buenísimo... En mi caso ni se menciona el precio. Bueno. A mi me han parecido estupendos los bonitos espacios en blanco que me han reservado, no sé si son cheques en blanco o bonitos nichos para que me retire de una vez o ...lienzos de pintura abstracta... Perdonad, hablábamos de Amapola. Cuando vi la foto de Amapola, enviada desde el lejano Tercer Mundo, ahí van un par de mayúsculas, dije : ¡Mirad, mi novia! . Todos se rieron muchísimo, pero conmigo siempre se reían, así que lo consideré normal. Su foto siempre la llevaba conmigo como un talismán. Entonces hasta dormía y todo con ella. Y le enviaba regalos que los hacían llegar a su pueblo. ¡Tardará porque está muy lejos! Decían. Su cuerpo, casi desnudo en aquella primera foto, era de chocolate rojizo y me pareció muy bien el nombre: Amapola. ¡Cuántos cuentos contaba a Amapola! Yo siempre la veía en todas partes, todas las caras me recordaban a Amapola. Hasta su risa me la imaginaba así: ¡..*..*.*! También Amapola sabía contarme cuentos. En una carta me envió gotas de lluvia que habían caído por fin en su pueblo; debió ser una gran fiesta. El papel estaba todo arrugado y la tinta corrida. La lluvia había dejado su saludo para mí. Corrí como un loco a enseñar la carta a mi amigo el manzano y me subí a la rama más alta y mientras le leía: felipe amigo novio y padrino tu ahijada amiga y novia te quiere y te acuerda fuerte fuerte ... y le explicaba que el cariño te abraza fuerte fuerte como mi madre que te abraza fuerte fuerte y te dice ¡cariño! Y los deseos y los sueños también, y mientras le contaba que me gustaría abrazar a Amapola Osoro Ondoro fuerte fuerte y decirle ¡cariño! como mi madre, mientras le decía esto oí una voz muy dulce: *(((*||||*(((* Era Mertxe la panadera. Estaba con su novio, que tenía una super moto, que hacía un ruido así: ¡¡¡..ww...gg!!! Mertxe contaba algo y su novio la abrazaba y la miraba embobado, pero Mertxe la panadera levantaba sus ojos hacia el cielo buscando algo. Estaban justo debajo del árbol. Mi árbol era un sitio muy visitado. Y allí llegó Mertxe con su novio. Era muy querida. Caminaba cojeando y para curarse estuvo fuera del pueblo mucho tiempo, pero cuando volvió seguía cojeando. No sé dónde estuvo, pero todo el mundo cuenta que cuando se marchó de donde estaba para regresar a nuestro pueblo todos la despidieron llorando. Hay personas a las que se les quiere ¡horrores! y Mertxe la panadera era una mujer a la que siempre todo el mundo le quiso ¡horrores! Como decía mi tía, ¡horrores! Como si fuera imposible seguir viviendo si no estaba cerca Mertxe. El pan es un alimento básico, dicen. Y no por casualidad Mertxe era panadera. Bueno, eso pienso yo. Tenía un rostro dulce y nostálgico, y así sabía su pan, dulce y ligeramente nostálgico. Lo mejor de todo era su sonrisa. Nunca he visto nada tan luminoso, y misterioso al mismo tiempo. Si Mertxe te sonreía el efecto era inmediato: Te sentías mucho mejor y las cosas ya no parecían tan difíciles. Mertxe se reía y seguía mirado hacia el cielo : ¡Ahí está, ya lo he visto! Salté del árbol y me quedé mirándolos sin saber qué decir y ellos también me miraban sin decir nada. Mertxe de la sorpresa dejó de reír y todo. ¿De dónde ha salido este mono? Dijo su novio y fue decir mono y mi amigo el manzano soltar una manzana y golpearme la cabeza. Todo uno. Inmediatamente me hice el muerto. Entonces empezaron a reírse y reírse y se marcharon riéndose y Mertxe reía y lloraba a la vez y su novio el de la moto se reía y le consolaba y se reía y le secaba las lágrimas con sus labios. Yo saqué la carta de Amapola y me puse a besar las gotas de lluvia que me había mandado imitando al novio de Mertxe la panadera y esa noche escribí a Amapola que cada vez que me caigo o me golpeo la gente ríe y ríe y ríe y mezcla sus risas y sus lágrimas. Y que con mis números, como decía mi hermana, la cosa era de llorar de risa, aunque a veces alguna de sus amigas decía : ¡ que me meo... me meo! ¡Qué mas da con qué se enjuaguen las risas. Las risas, risas son!
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