| Rincón de la tertulia | |
||||||||||||||||||
| Veladas con Felipe el Payaso | Veladas anteriores | |||||||||||||||||||
Veladas anteriores &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&& VELADAS CON FELIPE EL PAYASO *O*
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&& Hola amigos, hoy aquí, para este rincón
de la tertulia... un buen orujo en mis manos... paseando
al mismo tiempo por Chueca, viejo barrio madrileño y hablando
con Juan y Elisa, creadores, actores, inventores de El canto de la cabra.
En San Gregorio 8. El canto de la cabra Con este sugestivo nombre se conoce en Madrid, en el barrio de Chueca, uno de los espacios teatrales más sugestivos de las noches madrileñas. En verano, en la plaza sin nombre a la que llamamos la plaza del olivo, cerrada para la ocasión, podemos presenciar obras de autores como Joyce, Beckett, Bernhard...., que en los tiempos que corren resultan casi nombres prohibidos y nuestras reuniones alrededor del mágico olivo bajo la noche estrellada casi subversivas. Estos días pasados me he dejado caer por Chueca y
por supuesto por El canto de la cabra y he visto La fuerza de la costumbre
de Thomas Bernhard. La obra se desarrolla en las afueras de una carpa
de circo. Caribaldi, director del circo, obliga a su compañía
a ensayar el quinteto La Trucha de Schubert. En veintidós años
no ha sido posible tocar hasta el final, sin errores, el quinteto La Trucha.
Siempre hay alguien que lo estropea todo. Cuando vemos un espectáculo, si creemos que no lo hemos entendido, se trata de realizar la operación al revés: Mira tu vida e imagínate un espectáculo.Verás la fuerza de la costumbre y tu lucha contra esta fuerza y a ti mismo ganando y perdiendo ganando y perdiendo...perdiendo...
|
|||||||||||||||||||
| |
|||||||||||||||||||