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El teatro puede ser lo que queramos
que sea. Podemos transformarlo en diferentes mundos.
Pero siempre seguirá siendo teatro. El espectador quiere
ser engañado, seducido, embaucado, porque sabe que
a fin de cuentas está en el teatro. Es
teatro.
Con
"los niños..." hablamos de teatro. Lo hacemos como
cuando hablamos de
la vida: el teatro de la vida. Al final terminamos confundidos confundiendo
el teatro con la vida y al revés: Cierto, el teatro y la
vida puede que sean la misma cosa. De acuerdo. Juguemos a no realizar
tal separación, a hablar indistintamente del teatro o de
la vida o de la vida o del teatro. Consideremos
el edificio del teatro el lugar donde
está sucediendo nuestra vida. No hay separación entre
el escenario y el patio de butacas. La cuarta pared se hace trizas.
No es nuevo. Nadie quiere hacer algo nuevo. Hablemos desde las
viejas ideas, hablemos del teatro de siempre,
de la vida de siempre. Hablemos de viajar. La vida. Siempre la vida,
ese viaje sin fin. Pero no todos los viajes son iguales. Algunos
se hacen en pateras. Otros, escondidos en furgonetas. Otros en un
container en el sótano de un barco. Ese barco que viaja.
Ese teatro que nos atrapa. Esa vida que nos escupe a tierra. Un
momento: Todavía no. Estamos encerrados.
En el teatro. Atrapados por la oscuridad. ¿Qué hacemos?
Podemos contar números. Podemos recordar. Podemos soñar.
Podemos jugar. Podemos seguir viviendo. Podemos morir. Podemos llegar
a algún sitio. Podemos seguir sin llegar a ninguno. Podemos
seguir haciendo teatro. Podemos seguir creando vida, incluso desde
la oscuridad, desde
la muerte o desde el teatro. Podemos seguir cuando la función
acabe, porque siempre empezará otra función. Sólo
los muertos no pueden empezar nada o seguir nada o hacer nada ¿
o sí? Quien sabe. Sólo sabemos que "Los niños..."
no pueden hacer nada por los muertos. Los que nacen y renacen no
pueden nada por los que mueren. Porque ¿dónde están?
En otra representación. Hay otra
representación. Sigue a ésta. Una nueva. El teatro
continúa. E la nave va...
JI.- ¿No lo sabes?
WO.- No. Pero me gustaría volver
atrás.
DA.- Demasiado tarde.
JI.- No.
WO.- Veintiocho, veintinueve
Me gustaría volver a comenzar,
pasar el día antes en el coche de mis primas. Antes
de que se hiciera tan de noche. ¿Cómo es posible que
se haga tan de noche? Ahora ya sé lo que es una noche de
tinta china.
JI.- ¿Sabes nadar?
Es importante que aprendamos a nadar. Desde nuestros puertos
cogemos muchos barcos a tantos destinos.
Nuestros abuelos se fueron a las Américas.
Nos dejaron sus canciones. Nos enviaron el dinero que ganaron, empapado
de salitre.
JI.- Es una manera
como cualquier otra de
matar el tiempo. Va a ser un largo viaje.
Sube. Te llevo. Está muy oscuro ahí fuera, y hace
frío. Vamos. Te llevo. Tengo radio. (Sintoniza una emisora
de radio. Voces de un informativo chino. Busca otra emisora. Suena
la canción que canta Jeanne Moreau en 'Jules et Jim', la
película de Truffaut). ¿Sabes nadar? Llevo bañadores
en la guantera. Para ti también. Pero podemos bañarnos
desnudos
Si tú quieres. ¿Sabes nadar? Me
gusta recordar de donde vengo. ¿A ti no?
¿Pero de qué demonios hablan "Los
niños..." ?
Viajan, viajamos, en un container
encerrados en el sótano
de un barco al ritmo trepidante del latido del corazón de
hierro del viejo buque surcando el océano. Encerrados en
la oscuridad de sus entrañas hablan, hablamos de las canciones
de nuestros abuelos, del dinero empapado
de salitre. Nos cantan una nana china, mientras nos vamos
adormeciendo en nuestra cuna de hierro, encerrados en nuestras cuatro
paredes. Encerrados en el teatro hasta que el viaje acabe, hasta
que la función concluya esperando salvarnos en la próxima
función, porque otra función nos espera,
porque el teatro continua e... la nave va...
ELLA
/ MÁSCARA DE ARROZ.- Lo único
que sé es que no pienso trabajar
de puta.
JI / MÁSCARA CHINA.- Eso es lo
que tú te crees.
DA / MÁSCARA AFRICANA.- No adelantemos acontecimientos o
mataremos el teatro.
ELLA / MÁSCARA DE ARROZ.- ¿Qué
nos importa el teatro?
Los niños no pueden hacer nada. Les basta con ser niños.
...otra función nos espera, el
teatro continua... e la nave... va...
Maite Agirre
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