Entre las ventajas de este tipo de métodos podemos citar que:
No tienen efectos físicos secundarios.
Su correcta utilización mejora el conocimiento de las funciones reproductivas humanas.
Desarrolla la confianza en sí mismas de las personas que los usan.
Favorecen la participación del hombre así como la cooperación, la comunicación y la responsabilidad compartida de la pareja en la planificación de la familia.
Mientras que entre sus "inconvenientes" señalaremos que:
Requieren de un periodo de instrucción aproximado de tres ciclos y han de ser enseñados por personal instructor capacitado.
Es imprescindible el compromiso y la cooperación de ambos miembros de la pareja.
Las personas que los usan deben llevar un registro de sus signos de fertilidad en determinados días del ciclo.
Cuando se emplea para evitar el embarazo, algunas parejas experimentan tensión emocional como consecuencia de la necesidad de abstenerse de relaciones coitales durante el periodo fértil.
Si
efectuamos un balance entre las
ventajas e inconvenientes expue
stos y relacionamos este binomio con las ideas
generalmente existentes con respecto a estos métodos
podemos llegar a la
conclusión de que uno de sus principales enemigos, si no el mayor, es el
desconocimiento.